Viviendas de bajo coste

Viviendas de bloques de hormigón

30/09/2013


La mayor singularidad de este conjunto de doce viviendas de protección pública levantadas en La Alberca de la Záncara (Cuenca) es su sistema constructivo de bajo coste, pero muy eficaz. En ellas se combinan los muros de bloques de hormigón forjando crujías de tres metros con placas alveolares de 120 centímetros de ancho.

La estrategia fundamental ha consistido en aprovechar al máximo la virtudes de las soluciones que mecánicamente trabajan a compresión, de manera que en la cubrición de las viviendas se recurre a las bóvedas, una solución que resuena con la tradición vernácula española. Las bóvedas se construyeron con un mortero armado de apenas seis centímetros de espesor, sobre unos pequeños arcos metálicos que funcionan como encofrado perdido. Los empujes laterales se compensan mediante el atirantado con redondos de acero: tan sólo un par de ellos por vivienda.

Con el fin de reducir las ganancias térmicas por la cubierta —que son muy considerables debido al clima del lugar—, sobre las bóvedas se levanta una cubierta ventilada formada por una chapa perfilada y un solado cerámico. Por su parte, los bloques que forman los muros de carga quedan vistos al interior, de modo que las instalaciones pueden discurrir ocultas tanto por el recrecido del pavimento de la casa como por los huecos de las fábricas de bloques de hormigón.

Junto con este planteamiento constructivo —orientado a optimizar las prestaciones de los materiales—, otra de las intenciones fundamentales del proyecto consistió en dar cuenta de la singularidad —dentro de un patrón tipológico compartido— que tienen las viviendas en los pueblos. Con este fin, se proyectaron cuatro tipos distintos de viviendas, algunos de ellos de dos plantas y con doble altura, un esquema que aún sigue siendo posible en la construcción en el medio rural.

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